Si observamos los hechos que ocupan la atención de la vida diaria del país, da lástima tener que admitir que todos ellos vienen a ser malos ejemplos de comportamiento producidos por personajes que, por función, deberían asumir la ÈTICA como norma y principio de conducta.
Estas personas, que son además dirigentes de opinión, no sólo ocupan nuestra atención total, sino la de los organismos públicos y privados, sustrayéndolos del tiempo que deberían dedicar a impulsar y resolver acciones en beneficio de todos los peruanos.
El periodismo, ávido de sensacionalismo y preocupado por su tiraje, toma estas noticias y las convierte en bandera de lucha en el sentido que más convenga a su público cada vez más “chicha” y tenemos así al país tratando temas, no de interés nacional, sino convertido en comparsa de la conducta de alguien que no es sino mal ejemplo y negación de lo que vendría a ser buena conducta a nivel personal, familiar y social.
No hay ÈTICA en el ambiente, no hay ÈTICA en la acción de los dirigentes políticos y sociales, no hay ÈTICA expresa en los ambientes en los que actuamos. Entretanto, conscientes de esta situación, dejamos pasar los días y vivimos sin comprometernos con las normas de ÈTICA que debemos expresar en todo momento.
Luis Alberto Maraví Sáez
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1 comentario:
¿Quién da la pauta ética? Si la ley que es una norma escrita y obligatoria no se cumple ¿Cómo podemos hacer que se cumpla una pauta ética que no escrita?
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